Malas noticias y libertad de expresión

Malas noticias que avanzan, que se propagan, que empeoran, que se exageran, que se manipulan, que se interpretan interesadamente, con un poder sobre la sociedad temible. Temible por ser malas noticias. ¿Y si ese poder lo utilizáramos transmitiendo buenas noticias?

La inspiración para esta entrada, tristemente, me la han dado los hechos ocurridos en París estos días y las malas noticias que no cesan de propagarse a cada hora que pasa.

malas noticias

Thibaut Prévost

Prefiero no entrar mucho en los hechos en sí en este post porque no es sobre lo que quiero reflexionar. De cualquier forma, la reacción extremista me parece imperdonable y a la vez comprensible.

Es decir, no justifico ni de lejos la violencia, ni tampoco pretendo insinuar que la redacción de Charlie Hebdo haya cruzado la frontera de la provocación. Es cierto que no es un sentido del humor que yo comparta, pero no por ello nadie debería sentirse ofendido ni reaccionar o justificar un ataque contra ellos. Al menos nadie que esté seguro y tranquilo con sus creencias. Me explico: si alguien me insulta o pretende desacreditarme, no le presto atención porque seguramente no compartiré su opinión ni querré darle el poder de que me afecte.

El lado comprensible al que me refiero de toda violencia y actos criminales suele tener el mismo fondo y justificación: una injusticia social o una opresión. Las sufren países enteros y también culturas, religiones, grupos minoritarios e individuos que por cualquier motivo son excluidos de la clasificación de ciudadano medio con derechos (o incluso ciudadano rico con poder).

Y aunque las personas que reaccionan con violencia tienen toda la responsabilidad de sus actos, también pienso que si el contexto que las empuja a acercarse a esa decisión no cambia, tras ellas llegarán otras que seguirán cometiendo el mismo tipo de atrocidades.

En el contexto se encuentra la otra violencia, la de los poderosos y la de todo un sistema que mata y destruye en el planeta mucho más que un grupo de integristas y que está entre los motivos principales de la reacción terrorista y de la gran ramificación y propagación de injusticias y actos violentos en cada país de este mundo. Creo que siempre debemos recordar este telón de fondo.

La defensa de la libertad de expresión

Lo primero que me ha venido a la cabeza al pensar en tratar sobre todo ello es defender la importancia y el valor de la libertad de expresión. Escribiendo un blog y creando también en otros campos, me siento un poco en la obligación de apoyar este derecho. También me parece horrible el hecho de que se cometan asesinatos, por el motivo que sea; en este caso por defender unas creencias (haciendo un resumen muy rápido y superficial).

libertad de expresion

alej_princess_moxxo

Pero, ¿qué es lo que me hace sentir esa obligación? Yo puedo expresar lo que quiera -precisamente- y también tengo la libertad de no recalcar lo evidente, como mi repulsión hacia la violencia. Tanto si lo mencionamos en nuestros mensajes como si no, no me parece importante.

Es como una regla de cortesía, de civismo o algo políticamente correcto. No me acaba de ir. Y sin embargo, lo he acabado haciendo. Bueno, era el preludio para lo que busco contar después.

Las malas noticias

Estamos desbordados por la información. Una información que se propaga a la velocidad del rayo. Y una sobre-información a la que hay que saber aplicar los filtros adecuados: es repetitiva, llena de interpretaciones, de subjetividades, de juicios, de adiciones vacías (lo que viene a ser la paja), e incluso de mentiras.

Los grandes medios (televisión, radio y prensa) nos aportan una visión uniforme en su mayor parte, también a través de internet. Y esa visión, así como la de muchos otros medios minoritarios y contrarios a la cultura capitalista dominante, está cargada de malas noticias.

Es verdad que el mundo está lleno de cosas que no marchan muy bien. A muchos niveles. No podemos cerrar los ojos a ello, ni negarlo. Ni tampoco deberíamos dejar de buscar las verdaderas causas de todo ello, ocultas la mayoría de las veces detrás de lo que nos cuentan.

Lo que ocurre es que el mundo también sigue estando lleno de gente estupenda, gente que intenta vivir respetando a los otros, creando y construyendo, aportando iniciativas e ideas que realmente constituyen un montón de granos de arena para hacerlo mejor.

belleza

My country, by Vasile Hurghis

Sigue habiendo belleza en la naturaleza y también en muchas construcciones humanas. Aún la podemos encontrar en las relaciones con los demás y en cada cultura: en una tarde de juegos, en una película o un libro, en una canción, en una tradición o una fiesta compartida, en unos niños en un parque, en una pareja que ha superado sus mayores dificultades, en otra que se encuentra a medio camino, en una persona que llora, que ríe, que aprende, que vive.

Pero la información que circula cada segundo entre nuestras redes no se suele centrar en esta belleza. Y eso supone un grave olvido. Una falta que tan sólo contribuye a que nos centremos en lo negativo, que alimentemos nuestros miedos con esas alarmantemente malas noticias.

Decimos que de lo que se habla es lo importante. Entonces, podríamos decidir qué es lo importante para nosotros, teniendo en cuenta el efecto que siempre tiene el mensaje que enviamos. Y qué es lo que queremos producir, por tanto, con él.

positivo

Smile, by Daniel Mohr

Para terminar, dejo dos ejemplos que siguen esta forma de pensar, siguiendo lo que se puede llamar un periodismo más centrado en los cambios positivos de la sociedad: Noticias positivas y Periodismo en positivo.

No dudes en comentar lo que te apetezca y en contribuir con otros ejemplos de este tipo. O, ¿por qué no?, en cambiar el tipo de noticias que propagas entre tus amigos y contactos.

Si sigo con este ritmo de publicación, nos vemos la semana que viene. Vamos a decir, en mi publicación de cada miércoles. 🙂

 

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13 Respuestas

  1. yasmina dice:

    Gracias MIGUEL por este post!! Realmente se está propagando hace años la cultura del miedo haya donde mires y pises. Considero importante tener una visión clasificadora como la tuya, la cual comparto, para no perdernos en el miedo y, sin dejar de ser realistas…. ser más positivos.
    Ŕeenvío el post.
    Un abrazo

  2. Marcos Domínguez dice:

    Muy buen tema, me gusta. Respecto a la constante negatividad de las noticias, aunque es indudable hay una intención del Sistema en usar el miedo como forma de control, sospecho que además hay una razón de fondo más profunda, una podredumbre en los mismos cimientos de la civilización occidental, un nihilismo o desesperanza vital que ve el mundo como algo hostil, donde cada día vives esperando que no te suceda algo malo en vez de esperando que suceda algo bueno. Occidente es una civilización vieja, ha perdido el optimismo de sus días de gloria donde era la cima de artes, ciencias y letras, ahora se debate en la angustia existencial y se aferra al último poder que le queda, el económico y militar. Y me freno que estoy soltando una chapa…

    • Veo por donde vas. Y aún creo que en ese fondo del que hablas podríamos hablar de barreras existenciales en las mismas personas. Es como si no nos acabásemos de creer que el mundo puede ser bueno, como si pensáramos que no nos merecemos algo así. Y eso son muchos años de historia y religiones mal interpretadas o utilizadas para mantener el poder de unos pocos.
      Como muchas personas (profetas y otros) llevan diciendo desde hace milenios, es necesaria una evolución en la humanidad. Y nos han dado ya muchas pistas. Nos han contado repetidas veces cómo volar. Pero no nos acordamos. ¿O acaso no queremos acordarnos porque eso concuerda con nuestra filosofía?
      No es necesario que te frenes, ya ves que yo no lo hago.

  3. Marimar dice:

    Me sumo a tu reflexión. Siempre he pensado que se le daba demasiado espacio a las malas noticias en la información y en un lugar secundario se hablaba de las buenas, emotivas o de progreso. La información del miedo siempre ha sido muy efectiva para mantener a la gente callada, asustada, sujeta… Nos dicen lo que quieren y siempre con grandes dosis de sensacionalismo, haciéndonos desconfiar de todos y de todo.
    Hay quien con abuso de poder y con poca humanidad acapara, masacra y roba impunemente, y no son solo los terroristas, que no justifico porque la violencia no debería existir. Sin embargo la gran mayoría son gente buena que quiere vivir y dejar vivir, y los hay que van un paso mas adelante intentando mejorar este mundo en el que vivimos para que sea mejor y mas igualitario, para que este bien ambientalmente y para que los niños del futuro puedan ser felices. ¡Un aplauso para ellos!

  4. Marimar dice:

    La historia esta llena de héroes que intentaron cambiar en su momento lo que había de deshonesto, desigual o destructivo. Pero no se trata de que uno sea héroe y muera en el intento, sino de esas pequeñas miguitas que hay que ir sembrando para que broten semillas y juntas formen un campo extenso, se trata de aunar a esos pequeños héroes que día a día ponen un poco para que esto se construya. Todos somos importantes en un cambio como con un átomo y otro… al final una molécula y… todos somos importantes para ir dando forma al cambio.

  5. Añado un artículo que analiza algunas de las consecuencias del atentado contra Charlie Hebdo con un punto de vista que me ha gustado mucho.
    Y no sólo que me ha gustado, sino que comparto casi al 100%. De esa forma, sin añadir esas reflexiones que no tenían cabida exactamente aquí, puedo expresar un poco más de lo que pienso, gracias a Gerardo Vilches y su blog de The Watcher and the Tower.

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