Agresividad y violencia o iniciativa y responsabilidad

Hay quien defiende la agresividad como una emoción o impulso positivo, cuando es eficazmente regulado. Un momento, un momento, un momento: vamos a revisar esa definición.

Esta visión de la agresividad la he encontrado además en cierta corriente psico-social que trabaja la comunicación interpersonal y grupal. Es decir, que no es una definición que dé un grupo de personas violentas que quieran justificar sus actos, sino gente que aboga por una comunicación y unas relaciones pacíficas.

¿Dónde está entonces eso que me chirría? Pues como de costumbre, en la definición.

Para mí, la agresividad es una forma de actuar o una emoción que implica agredir o dañar a otra persona. Para ellos, es una emoción o pulsión activa que sirve para conseguir lo que se quiere o para defender una posición. Es decir, es lo que yo considero proactividad o iniciativa.

En su definición lo que hacen es dotar a este concepto de agresividad de una graduación, de forma que hay un extremo positivo, que no daña al otro y sirve para llevar a cabo nuestras decisiones, y otro extremo negativo que sí lo hace. Éste último implicaría violencia.

agresividad

morphogenesis by cesarharada.com

Vista esta diferencia en la forma de explicar el concepto, estoy de acuerdo en que la misma pulsión de iniciativa puede llevar, si no se mide bien, a una agresión.

O lo que es lo mismo a una forma de violencia.

¿Y qué entiendo yo por violencia? Pues cualquier cosa que violenta al otro, que le obliga a hacer algo que no quiere o a estar en una posición no deseada.

Por si no compartías esta postura o no te habías fijado en ella, hay una implicación importante: la violencia existe cuando una persona es violentada. Y no necesariamente porque una persona agreda a otra.

Vamos, que el foco es la persona que la recibe. Porque puede ser que alguien actúe para hacer mal a otro y el otro no reciba daño alguno (porque tenga una protección contra ello, porque no le importe el resultado de la acción del otro, etc). Y también es posible que alguien haga algo sin mala intención pero violente a otra persona.

Y he aquí un punto gordo a tener en cuenta para cualquier post en el que hablo de la sociedad actual, con su política, su economía, y sobre todo, su sistema educativo. Todo es inherentemente violento, porque pone a la mayoría de las personas en una situación no deseada.

La escuela violenta al alumno desde el momento en que lo obliga a hacer cosas que éste no quiere. Podría comprender, dentro de la educación una mínima violencia: el establecimiento de límites. Éstos existen para evitar el daño posterior en el grupo, para que éste pueda tener una buena convivencia y para que sus individuos comprendan una estructura de relación tangible (los límites serían paredes dentro de las cuales sentirse amparado).

Pero fuera de ese mínimo, lo considero una aberración y una falta de respeto a las personas a las que se violenta sin ni siquiera ser conscientes. En varias conversaciones con profesionales que están dentro del sistema educativo vigente, éstos no eran capaces de aceptar que hubiera violencia siempre que no se hablara despreciativamente a los alumnos o no se les castigara injustamente.

Y es que es duro aceptar que participamos de la violencia y la agresión continua a otras personas.

violencia inherente

One man and his responsibility, by Armando G Alonso

Lo hacemos cuando nos compramos un nuevo móvil porque se nos ha quedado desfasado el antiguo y cuando consumimos cosas que no necesitamos o productos que implican importación innecesaria y comercio no justo; cuando no participamos en la política de una forma local (no me refiero a votar, si no a formar parte del tejido asociativo o activo de nuestro entorno); cuando nos tragamos todo lo que echan por la tele y reproducimos el mensaje que nos envían en nuestra casa o en el trabajo; cuando no reclamamos o nos quejamos ante una injusticia que nos pasa a nosotros o al vecino…

En cualquier caso que participamos sin pensar o sin cuestionar en este sistema desnaturalizado y anti-humanista, apoyamos sin darnos cuenta a su agresividad, a su violencia.

El primer paso es verlo y aceptarlo. El segundo, tú lo puedes decidir. Como siempre, hablo de la responsabilidad de nuestra elección.

Ser agresivos contra el sistema no es la solución. Ser activos y responsables, sí.

Tal vez este post me ha quedado un poco más duro que de costumbre. Espero no haber herido susceptibilidades. De todas formas, ya está escrito y recibiré de buen grado comentarios, añadidos, críticas y lo que te apetezca responder.

Y hace mucho que no lo repito, pero si te gusta, compártelo en tus redes sociales. Eso me ayudará a seguir creciendo y a llegar a más gente. ¡Y a más interacción!

Por el momento, agradezco a los comentaristas habituales por su seguimiento. Hasta la semana que viene, en el post de los miércoles (que a veces sale el martes por la noche…).

(Visitado 58 veces, 1 visitas hoy)

15 Respuestas

  1. Marimar dice:

    La violencia y la violencia acompañada de agresión en ningún momento debe ser un instrumento para nada, aunque en ocasiones las circunstancias se nos van de las manos y nos metemos en una espiral que nos sumerge en ellas. Siempre he estado de acuerdo en poner limites para formar un entorno seguro y equilibrado en los grupos , ya sean educativos, lúdicos, de trabajo etc. Dicho esto me gustaría poner mi granito de arena en cuanto a lo de dejar de hacer como violencia hacia los otros.
    En todo acto violento existen tres agentes que participan: agresores, víctimas y observadores; los factores implicados pueden ser: emocionales, motivacionales y cognitivos; y las consecuencias pueden ser: deseo de venganza , escala de violencia, humillación colectiva. etc.
    Todo esto nos introduce cultural y socialmente en una sociedad que apoyada en que la agresividad , inherente al ser humano, nos mueve como marionetas dejándonos llevar hacia una escala de violencia( violencia genera violencia), o llegando a lo que quería agregar a ” la espiral de violencia” (termino acuñado por Noelle-Neumann) , la espiral o conspiración del silencio es el proceso por el que la no intervención y el silencio de los observadores son interpretados como una señal de conformidad, así solo una opinión de una parte llega a ser considerado como manisfestación de aceptación generalizada y esto de forma sostenida dificulta la expresión de posiciones contrarias. Esto es aplicable a todo lo que se deja de hacer, porque es necesario aportar todas las opiniones para frenar los atropellos de quienes quieren imponer sus ideas a costa de todo , o de los que agreden y violentan de muchas maneras que no son solo físicas.
    No se si me he explicado bien pero este terreno es muy complicado.

    • Gracias por el desglose en cuanto a los agentes, los factores y las consecuencias. Ayuda a definir el concepto y por tanto a que sea más tangible para analizarlo.
      Y me ha gustado especialmente la última parte. El hecho de que existan observadores ante cada acto de violencia añade toda una dimensión en cuanto a nuestra responsabilidad.
      Volviendo a la violencia del sistema y a nuestra participación, el hecho de callarnos viene a ser de nuevo la decisión que contribuye indirectamente a perpetuarla. Tomar la responsabilidad puede ser tan simple como explicitar la violencia existente, denunciarla y decir de forma contundente que no estamos de acuerdo con ella.
      Sí, el tema es complicado, pero he entendido el comentario.

  2. Marcos Domínguez dice:

    Un par de opiniones:
    – La agresividad es un mecanismo natural, como el resto de nuestras emociones, que cumple una función. No soy partidario de juzgar moralmente una pulsión que viene de la naturaleza porque la moral es un constructo cultural de cada civilización.
    – Estoy de acuerdo en que nuestra sociedad es agresiva, sobre todo emocionalmente, aunque si echamos un vistazo a épocas pasadas o países tercermundistas vemos que la violencia es una constante: leones y gladiadores en la Antigua Roma, matanzas tribales en África, etc. Quizá lo inquietante es que en nuestra sociedad la violencia es sibilina e hipócrita, mientras que en los otros casos es explícita.
    – Uno de los detonantes más comunes de la agresividad es la competición, y la competición siempre existirá mientras haya humanos, puede ser por amor, recursos, atención, etc. Podemos crear una sociedad menos agresiva pero siempre habrá agresividad, la Madre Naturaleza nos la dió para sobrevivir cuando las cosas se ponen chungas.

    Y nada más, un abrazote grande 🙂

    • De acuerdo con que no cabe juzgar moralmente las pulsiones naturales. Ahora bien, en el caso de la violencia, si la tomamos como la acción que viene tras la pulsión y ante la cual decidimos, sí que veo totalmente lícito el juicio.

      Y cualquier tipo de violencia es denunciable, tanto la explícita como la hipócrita, como dices. De hecho, esta última suele dañar a un mayor número de personas y se propaga más fácilmente ya que pocas personas la denuncian. Ya sea por estar soterrada o por el poder que existe tras ella.

      Por último, no creo en la competitividad como un rasgo natural del ser humano.
      Tampoco sé muy bien cómo colocarla en la naturaleza, porque entiendo que existe una competición, pero creo que es algo que la sociedad humana puede trascender. De hecho la cooperación, que es lo contrario de la competición, también se da en el reino animal, por ejemplo.
      Que la hayamos convertido a lo largo de la historia en el impulso de países, economías y guerras no quiere decir que no podamos dejarla de lado. Bastaría con erradicar la escasez y/o la sensación de escasez. Con ello no tendría sentido la competición porque no tendríamos que luchar para conseguir lo que ya tenemos.
      Por supuesto, no va a ser fácil…

  3. Marimar dice:

    Estoy de acuerdo en que la agresividad forma parte del repertorio de conductas humanas, que es una pulsión innata humana pero esta conducta se ha ido regulando culturalmente por las relaciones interpersonales y sociales. La agresión se trasmite de generación en generación, pero también su regulación, aunque el aprendizaje vicario tiene mucho que ver, pues si los progenitores han desarrollado comportamientos con agresividad descontrolada pueden incidir en el aprendizaje del hijo.
    La agresividad ha estado siempre de fondo en la supervivencia y le ha servido bien de herramienta, pero frenada también ha fomentado la cooperación.
    La competición es una forma de agresividad aunque suele estar con cierto control , al menos de forma normal, si bien en estado natural ha llegado en ocasiones a situaciones insospechadas.

    • De nuevo insisto en que yo diferencio el impulso activo de la agresividad. El primero sería esa herramienta que sirve para conseguir una meta, incluso la defensa u obtención de alimento o recursos antes que otros competidores.
      Mientras que para mí, la agresividad puede implicar la violencia o el daño a otros.

      En cuanto a la supervivencia, puede haber tenido muchas veces detrás la agresividad, pero no siempre, ya que comportamientos como la cooperación o el uso de la inteligencia para evitar la confrontación también ha ayudado al ser humano a seguir adelante, como raza y frente a otros individuos.

      • Marcos Domínguez dice:

        Estoy de acuerdo, la cooperación ha jugado y juega un rol decisivo en el desarrollo humano, tanto como la competición. No entiendo bien tu matiz entre impulso activo y agresividad, si quiero defender mis recursos o conseguir una meta puede darse el caso que tenga que hacer daño a alguien que se interponga porque quiere lo mismo.Además la agresividad puede existir en una sociedad sin escasez, porque muchas veces el detonante es una lucha por un recurso intangible: amor, atención, reputación… pensemos en crímenes pasionales por ejemplo.

        De todos modos también te digo que igual le estamos sacando mucha punta al asunto, porque tu planteamiento general lo pillo y lo comparto: esta sociedad es violenta y deberíamos cambiar eso, ahí te apoyo al máximo, aunque quizá soy más escéptico lo lejos que podemos llegar en ese cambio, soy de los que cree que el hombre lleva un lobo dentro.

        • Sabía dónde me metía desde que empecé la entrada. Era cuestión de debatir sobre el término y eso es lo que hacemos. 🙂

          El matiz que diferencia para mí el impulso activo de la agresividad es que el impulso te hace tomar decisiones para alcanzar el objetivo, pero entre las opciones siempre puede haber alguna no agresiva, al menos, como digo, en una sociedad sin grandes carencias.
          Y aún así, cuantas personas han defendido una forma de actuar no violenta frente a las situaciones más extremas (hablo de personajes del nivel de Gandhi, Jesús y compañía, claro).
          La diferencia, en resumen, está en que antes de la agresividad, siempre hay opción de decidir, mientras que el impulso es lo que surge naturalmente y te lleva a la situación de decidir.

          Y de acuerdo también con que llevamos un lobo dentro, y cosas peores, hablando en términos de oscuridad y capacidad destructiva. Pero para mí, la responsabilidad y capacidad de elección no la perdemos NUNCA.

  4. Marimar dice:

    Yo también entiendo lo que quieres decir, y estoy de acuerdo en que siempre ante cualquier cualquier decisión extrema hay una opción no violenta, y habría que trabajar la conciencia cultural para que esto fuera así en todos los humanos, pero por desgracia todavía queda por hacer en este terreno. Intentemos poner nuestro granito de arena.

  1. 20 enero, 2015

    […] decir, no justifico ni de lejos la violencia, ni tampoco pretendo insinuar que la redacción de Charlie Hebdo haya cruzado la frontera de la […]

  2. 1 febrero, 2015

    […] una herida emocional. Cuando ese es el caso, podemos encontrarnos a las personas más crueles y agresivas, muchas veces inconscientes del origen de su […]

  3. 3 marzo, 2015

    […] de desconfianza en las autoridades políticas, desilusión, frustración ligada a cierta agresividad (a veces contra sí mismo), necesidad de auto-gobierno e independencia, curiosidad por las […]

  4. 21 abril, 2015

    […] la agresividad como concepto positivo, expresado como iniciativa o proactividad, que exige la toma de responsabilidad de nuestras […]

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza galletas, bueno, cookies, para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de mipolítica de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies