Contra la Verdad

Una entrada sobre la verdad. Qué entendemos con ese concepto, qué nos define el diccionario y cómo podemos darle la vuelta. O plantearnos sanas dudas.

Estrenando categoría y colaboración de uno de los seguidores de Sé volar pero no me acuerdo, dejo esta entrada semanal de la mano de Marcos Domínguez Allepuz.

Sin conocer el tema sobre el que él iba a tratar ni él saber que yo quería abrir sección, ha dado la feliz coincidencia de que todo ha cuadrado en este post sobre la verdad.

En cuanto a la sección, se llama Babelizados. Va a ser una subcategoría de El laboratorio de Dédalo, ya que se también tratará de reflexiones sobre temas concretos. Sólo que se centrará en redefinir esos conceptos para así deshacer el hechizo de la torre de Babel, o lo que viene a ser lo mismo: buscar un consenso sobre ciertas ideas y palabras que empleamos a menudo, pero que cada cual interpreta como le sale. Ya sea por el filtro experiencial o por la influencia del entorno social.

Eso, o fomentar el debate para avanzar en nuestra búsqueda de definición.

Y es que me he ido dando cuenta tras innumerables conversaciones y discusiones que, sin hacer este esfuerzo de re-definición, podemos entrar en bucles sin sentido o grandes malentendidos tan sólo por no partir de un punto común.

Para quien no conozca a Marcos, una breve presentación: amigo zaragozano que conocí hace ya más de 10 años en la Escuela de Artes de Zaragoza. Hemos compartido un recorrido, podríamos decir filosófico, de búsqueda vital, además de muchos cafés, cenas y tardes/noches de juegos. Como yo, se define como un buscador vividor. A raíz de que es uno de mis más fervientes comentaristas, decidí invitarle a participar con alguna entrada. Al igual que a otra persona que pronto colaborará también (dejo el suspense por el momento).

En palabras de Marcos, para redondear su introducción, añadiré que si fuera un filósofo griego sería mitad Epicuro, porque le gusta disfrutar, mitad Diógenes, porque le gusta hacer la puñeta. Sólo tienes que seguir leyendo para comprobar la verdad de esta frase.

Verdad: Del latín veritas, -atis.

La primera definición de verdad que hace la RAE dice “Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente”.

Es decir, que una cosa es verdad cuando su naturaleza objetiva se corresponde a la idea subjetiva que de ella tenemos.

Podríamos decir por ejemplo que el enunciado “El fruto del manzano es la manzana” es verdad, puesto que cualquiera puede corroborarlo personalmente mediante sus sentidos (observando los manzanos, tocando y comiendo sus frutos, etc.).

boca de la verdad

La famosa boca de la verdad, por a_marga

Hasta aquí todo bien, ahora llegan las pegas.

Los sentidos

Si la RAE tiene razón y la verdad es una correspondencia naturaleza-idea y si aceptamos que nuestra única forma de percibir la naturaleza son los sentidos ¿qué sucede cuando nuestros sentidos discrepan?

El mejor ejemplo que se me ocurre es el famoso vestido blanco-dorado o negro-azul. Medio mundo lo percibe de una forma y otro medio de otra.

¿Cuál es la verdad? ¿Cómo percibe el vestido un daltónico? ¿Y un murciélago?

Las ideas

El filósofo Platón decía que no nos fiásemos de nuestros engañosos sentidos y sostenía que la única verdad objetiva residía en las ideas. Todo lo que se fundamentase en los sentidos era una opinión, no una verdad (recordemos el vestido).

verdad ideas

Maths, por AJC1

Las ideas en cambio eran principios universales e independientes de la percepción. Se entiende mejor con un ejemplo: miro al suelo, veo cuatro piedras y digo “Hay cuatro piedras en el suelo”, Platón me responde que no es verdad, que mis sentidos opinan que hay cuatro piedras, pero si le digo que 2+2=4 dirá que sí es verdad, porque los números son ideas puras, no pertenecen a los sentidos (podemos ver cuatro piedras pero no ver el número cuatro, incluso si lo vemos escrito, no vemos el número en sí, sino su representación gráfica).

Si aceptamos la teoría platónica, a parte de las matemáticas, apenas hay nada que podamos llamar verdad.

En este punto la primera definición de la RAE está tocada y hundida, pasemos a la segunda: “Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.”

En este sentido verdad sería una correspondencia enunciado-idea, como si en el ejemplo anterior yo dijera “Veo cuatro piedras en el suelo”. Esta definición se refiere entonces a una verdad subjetiva, que existe en la mente del individuo pero no necesariamente fuera de ella, por tanto ahora llega la madre del cordero: podemos decir la verdad según la segunda definición sin que lo que decimos sea la verdad según la primera definición.

Y de esta confusión entre definiciones vienen muchos de nuestros conflictos cotidianos, ejemplo: Si un comunista dice “El comunismo es el único camino a la justicia social” y un conservador le replica “El comunismo es una utopía trasnochada”, al no comenzar con un “Opino que…” ambos incurren en el error de expresar su verdad subjetiva con la misma rotundidad que si dijeran “El fruto del manzano es la manzana”, para ellos sus enunciados sobre el comunismo y la manzana tienen el mismo valor objetivo.

comunismo verdad

Chemnitz – Marx Monument, por motograf

Y aquí viene la coña del asunto, porque si el comunismo (o cualquier otra creencia) puede ser una manzana, entonces… seguro que también puede ser un vestido 😉

[piopialo vcboxed=”1″]si el comunismo puede ser una manzana, entonces seguro que también puede ser un vestido, Marcos D[/piopialo]


Y con esta conclusión cierro el post semanal, contento de que Marcos haya realizado su primera participación en este blog, y esperando que no sea la última.

Y a ti, ¿te gustaría participar con una entrada dentro de las temáticas de las que suelo tratar o de otra que encaje en las categorías existentes?

No dudes comentar, escribirme o hacérmelo saber de cualquier forma y estaré encantado de leer tu propuesta. Hasta el miércoles que viene!

(Visitado 174 veces, 1 visitas hoy)

8 Respuestas

  1. Marcos Domínguez dice:

    Gracias por dejarme colaborar en tu blog y gracias también por la presentación, me ha gustado mucho. Ahora veamos si alguien se anima a comentar y opinar sobre el tema, porque da para rato, de hecho podría haber dilatado muchísimo el post, analizando otros aspectos y definiciones de la verdad, pero me daba miedo estrenarme con un artículo plomizo, así que lo he dejado en lo esencial.

  2. Marimar dice:

    Esto de las verdades… Siempre son verdades a medias. Me explico. En todo comentario o creencia hay un punto subjetivo del emisor y del receptor que le escucha y opina, por mucho que educadamente introduzca un “yo opino” porque en realidad está intentando convencer al otro de su opinión.
    Por mucho que nos apoyemos en las ideas de Platón e intentemos dejar a un lado los sentidos , estos siempre nos mandan sus efluvios y a la larga nos condicionan marcándonos un camino de verdades a medias. Vamos “yo opino”….jaja.
    Enhorabuena Marcos, tu entrada me ha parecido interesante y te has estrenado con buen pie. Un saludo.

    • Marcos Domínguez dice:

      Estoy de acuerdo contigo Marimar, es precisamente esa subjetividad del concepto de verdad la que yo quería resaltar en el artículo. Mucha gente desea vivir en un mundo de verdades (rotundas, incuestionables), quizá buscando una sensación de seguridad, sin embargo esto desemboca en el conflicto, porque tantas verdades “absolutas” y mutuamente contradictorias no pueden coexistir en paz. Creo que es mejor vivir en un mundo de opiniones (revisables, flexibles), donde cada uno busca su fórmula y visión personal para su momento y circunstancia, esta forma de entender el mundo me parece más en consonancia con la libertad y la felicidad, porque la Verdad es un pesado grillete que nos ancla a una postura y la Opinión unas alas livianas que nos dejan revolotear caprichosamente.
      Y me alegro de que te haya gustado el artículo, gracias y un saludo!

      • Qué grandes verdades 😉
        Vamos, que también pienso que formando parte de la humanidad, pasamos todo por un filtro humano, y diferente para cada cual.
        Y que por tanto percibimos un conjunto de verdades distintas que forman la verdad humana, que por mucho que generalicemos, sigue siendo subjetiva.
        Y creo que no estamos hechos para conocer la verdad, si es que la hay, sino para percibir pequeñas porciones de ella durante nuestro camino y poder discutirlas con nuestros semejantes. Más o menos acaloradamente.
        Para finalmente llegar cada cual a su conclusión y vivir conforme a ella.

        Lo que viene a ser lo mismo que decir: piensa lo que quieras si eso te sirve, que yo tengo mi opinión al respecto. ^_^

  3. Marimar dice:

    La subjetividad es quizá nuestra manera de adaptarnos a la vida, aunque se impregne con pequeñas partículas de objetividad y subjetividad ajena. Es valiosa pues nos hace independientes y libres ya que si no las ataduras de la verdad de los demás no nos dejarían progresar. Nuestra opinión es lo único genuinamente nuestro .

    • Efectivamente.
      Nuestra opinión, y nuestras orejas, pestañas, codos… A no ser que hayamos heredado algo de nuestros progenitores. Entonces sólo queda la opinión seguro. 🙂
      No he podido evitar la broma. Gracias por los comentarios.

  1. 21 abril, 2015

    […] una sub-categoría nueva (babelizados) en la que estrené la primera colaboración del blog (un replanteamiento del concepto de verdad, por Marcos Domínguez Allepuz) y en la que tengo pensado de escribir una entrada que hable sobre la importancia de estas […]

  2. 20 julio, 2015

    […] de nuevo una colaboración. De nuevo te presento a Marcos Domínguez Allepuz, que ya escribió un artículo sobre la verdad y ahora se lanza a anunciar la irrelevancia de nuestras mayores comeduras de tarro. […]

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza galletas, bueno, cookies, para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de mipolítica de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies