Biografía vocacional de Miguel Blázquez Rovirosa

Presento aquí una biografía vocacional en la que muestro resultados de mis indagaciones a partir de algunas guías y teorías de elección vocacional, mientras aprovecho para abrirme también emocionalmente.

En mi viaje hacia el centro de mí mismo, que recorro la mayor parte del tiempo mirando y aprendiendo de otros, dando tal vez largas circunvalaciones y perdiéndome por cada camino interesante que se presenta a mis pies, he ido topando con ejemplos y herramientas que me han gustado mucho para proseguir con esta búsqueda interna.

La chispa inicial pudo ser la presentación de sí misma que hace Anina Aniway en su blog Vive como piensas. Un análisis metódico para describirse a sí misma que encaja muy bien en mis esquemas.

A partir de ahí y un poco sin buscarlo, han ido apareciendo otras formas de mirar en mis adentros esos pequeños detalles que sólo unas pocas personas conocen de mí. Sobre todo centrándose en la búsqueda de una vocación o motivación vital en relación a qué quiero hacer con mi vida. Por eso esta entrada la defino como una biografía vocacional.

Abro pues, ese baúl escondido y polvoriento de reflejos internos, armándome de distintos enfoques con los que mostrar esos pequeños cachivaches que a veces ni yo sé que tengo guardados.

biografía vocacional escondida

Baúl, por Miguel Robles

Vocación y talentos

La palabra vocación se me traba a menudo. Me quedo en blanco sólo para conseguir recordar el término en sí. Eso ya dice mucho.

Pero para pensar en redactar esta biografía vocacional, antes quiero hablar de lo que existe a día de hoy, que he ido construyendo con los años. Mi recorrido experiencial y de formación es variado, pero finalmente se puede resumir como un pastel de varias capas:

  • Una base de galleta dura de conocimientos básicos y científicos: buen alumno hasta el bachillerato y cuatro años pegándome con el inicio de una carrera de ingeniería, además de pasión por los ordenadores.
  • Una capa más blandita y cremosa de aprendizajes artísticos, así como cierto talento en el dibujo y algunas otras manifestaciones artísticas (sé que tengo sentido musical, pero no lo exploto para nada).
  • La cobertura superior, dulce, por supuesto; lo visible: una inclinación por lo social y el trato con la gente de todas las edades (aunque he tenido mucha más experiencia con adolescentes y jóvenes)
  • Especias que se esconden pero que potencian sabores. De esto hablaré más abajo, cuando describa fortalezas y habilidades.

De esta tarta todavía no tengo claro qué capa tiene más peso para mí. Lo cierto es que las utilizo todas de cierta forma en mi día a día y cada una tiene su valor.

biografía vocacional tarta de capas

Cheesecake, por Frédérique Voisin-Demery

Por eso, echando mano de un par de guías prácticas para buscar la vocación y ajustarla a la realidad laboral, voy a volcar aquí los contenidos de algunos de los ejercicios que me han resultado más útiles, con el consentimiento de sus autores, claro.

Como habrás deducido, recomiendo su lectura si te encuentras en la misma búsqueda y sobre todo, si estás terminando tus estudios o planteándote por dónde continuar tu formación.

La primera, se trata del libro de David Cantone, Descubre tu camino: cómo encontrar tu vocación en la vida (antes de que sea demasiado tarde).

En este libro, David ofrece pistas y ejercicios prácticos para, a partir de la triada pasión-talento-demanda, muy común en la mayoría de los procesos de coaching profesional y personal, poder desarrollar nuestra vocación.

Respondiendo a varias preguntas sobre nosotros mismos, haciendo listados de talentos y otras propuestas que te dejo que descubras por tu cuenta, podemos llegar a hacernos un buen mapa mental de pasiones, que a la vez se nos den medianamente bien (talentos), y de cómo podemos unirlas con posibilidades reales de trabajo (demanda).

A su vez, la guía de Hana Kanjaa, que podrás descargar suscribiéndote a su blog, sigue paralelamente este mismo camino en el que denomina la triada anterior como misión-pasión-trabajo, proponiendo otros ejercicios similares cuyo resultado también voy a compartir.

Y si todavía quieres profundizar en tu búsqueda personal para trabajar en tu propia biografía vocacional, puedes indagar sobre todas las teorías y corrientes de la elección profesional y la orientación psicológica.

Algunas preguntas para definir la biografía vocacional

La formulación de las preguntas corresponde a un apartado del libro de David.

¿Qué cosas me interesan?
  • el aprendizaje y el desarrollo emocional
  • el coaching y la facilitación grupal
  • la publicación de contenidos escritos (blogs o ebooks)
  • los juegos (de mesa, videojuegos, al aire libre, cooperativos…)
  • proyectos sociales cooperativos, comunitarios, auto-gestionados, innovadores, humanistas y transformadores
  • el reciclaje y la ecología
  • los avances tecnológicos y su gestión humana
  • las relaciones interpersonales, la comunicación (asertiva, no violenta…) y la gestión de conflictos
  • el entrenamiento físico a través de ciertas artes marciales o el acroyoga
  • la meditación
  • la política comunitaria
¿Qué cosas disfruto haciendo? O lista de actividades favoritas en el manual de Hana.
  • escribir o transmitir conocimientos
  • jugar a videojuegos, juegos de mesa, cooperativos
  • facilitar juegos en grupo
  • modelar en 3D (reproducir o crear escenarios, objetos, personajes…)
  • leer
  • dibujar
  • hacer ejercicio físico (artes marciales o acroyoga)
  • organizar y ordenar cosas: objetos, planificaciones, estructura/dinámica de trabajo de un equipo
¿Qué hago con facilidad y mejor que la media? O lista de fortalezas y habilidades en el manual de Hana.

Habilidades:

  • dibujar
  • escribir
  • resolver problemas, sobre todo informáticos o tecnológicos
  • facilitar procesos grupales
biografía vocacional - talento dibujo

El Tololar, por Miguel Blázquez Rovirosa (Mojambo)

Fortalezas:

  • escucha
  • paciencia
  • constancia
  • observación
  • tranquilidad
  • curiosidad y capacidad de aprendizaje
  • capacidad de análisis
  • capacidad de comunicación y expresión
  • responsabilidad y capacidad de compromiso
  • intuición para escuchar el estado de un grupo de personas
¿Qué me gustaría hacer o conseguir antes de morir?
  • vivir un día en el presente, aceptando y disfrutando todas y cada una de mis emociones
  • compartir esa experiencia y conocimiento con otras personas
  • ofrecer una vida (traer a una nueva persona al mundo; sí, esto es nuevo)
Si viajara en el tiempo, ¿elegiría de nuevo lo que hago ahora o lo cambiaría? ¿Qué elegiría en su lugar?

Elegiría de nuevo lo que hago, porque me dedico a buscar y a conocerme. Además que según mi lógica de viajes en el tiempo, si yo viajara al pasado para quedarme allí luego no podría volver sin consecuencias y sería un lío…

En fin, que creo que no cambiaría mi actitud aunque contara con más información. Y haber recorrido el camino que he recorrido me gusta y me ha hecho tal y como soy.

¿Qué haría si el dinero estuviera asegurado?

Tras un largo viaje que tenemos en mente mi compañera y yo, buscaría un lugar donde establecerme e iniciar un proyecto vital (o a largo plazo), comunitario, invirtiendo el dinero en adquirir el terreno, construir y luego seguir formándome y compartir esa abundancia con otras personas que no dispusieran de él para iniciar otros proyectos.

¿De qué personas me gustaría rodearme?

De esas apasionadas por su trabajo y por la vida, con una estabilidad económica y ante todo, emocional. Esas personas que transmiten positivismo y alegría, que saben reírse de sí mismas y por ello tienen un sentido del humor auténtico.

Esas que disfrutan de su vida, abiertas de mente, activas, con capacidad de escucha y comunicación, ilusionadas por lo que hacen, que se conocen bien a sí mismas y no esconden lo que sienten.

¿Qué aportación me gustaría hacer al mundo antes de morir?

Ser una de esas personas, un ejemplo viviente de que otro mundo es posible, comenzando por uno mismo. Siguiendo hábitos diferentes a los dictados por la sociedad, con una personalidad y carácter menos centrado en el éxito y el dinero, más en las relaciones humanas, el mundo emocional, el desarrollo personal y comunitario (en interdependencia).

En fin, viviendo y aceptando mi vida en el disfrute y haciendo con ello un homenaje a ésta. Creo que este reconocimiento es la mejor aportación al mundo que puedo hacer.

Las debilidades a las que debo prestar atención

En el centro está la necesidad de agradar, de complacer a los demás, que desemboca en una falta de escucha a mí mismo, en indecisión o en la búsqueda de perfeccionismo en lo que hago.

biografía vocacional debilidades

a story of lifes and lines (and lies), the life thread, por Tommaso Meli

Esto me lleva a la ausencia de alineamiento con lo que de verdad siento o pienso. También genera cierta timidez inicial o barrera emocional a modo de termómetro del otro. Muestro poco de mí en los primeros contactos para medir a la persona que tengo en frente y buscar mi parte más compatible con ella, de modo que pueda agradarla. Por supuesto, sigue siendo un mecanismo de protección personal.

Por otro lado, tengo tendencia a proteger a los demás, casi podría decir que necesidad de hacerlo. El origen de esto todavía no lo he trabajado mucho, pero viene dado en parte por una inseguridad. Así, la sensación de proteger me reconforta, me hace verme más grande.

Y por último, en ocasiones puedo ser muy perezoso, en contraposición con lo anterior. Sólo que no suelo mostrar mucho esta faceta.

Las emociones que más me afectan

A raíz de un pequeño taller que he hecho hace dos fines de semana, quiero desnudarme un poco más y contarte las emociones que me tocan últimamente con más frecuencia, para completar y hacer más real, más humana, esta biografía vocacional.

No me fue fácil hacerme consciente de ello, pero a raíz de observar estados emocionales duraderos en mí los últimos meses, lo que denominaríamos sentimientos, con una lista en la mano, pude reconocer varios en una clasificación realizada por Marshall Rosenberg (creador de la comunicación no violenta).

De esta forma, saber que estoy frecuentemente de mal humor, decepcionado, deprimido, abatido o desilusionado, me indicaron claramente que la emoción de tristeza es recurrente en esta temporada de mi vida. Las otras emoción que se repiten con regularidad son el enfado, con sentimientos de irritación o enervamiento, y el disgusto.

biografía vocacional tristeza

infinite sadness, por frankleleon

Claro, hablo de las que más me afectan y en mayor proporción, porque por suerte, tengo muchos otros momentos de alegría, compasión o amor, aunque sean más puntuales.

El origen de estas nubes tormentosas es precisamente ser consciente de que aún no he encontrado mi vocación, una actividad que le dé un sentido profesional a mi vida. No es que busque un trabajo para siempre, ni llenar mi vida de sentido con algo externo. Pero sí que quiero encontrar esa parcela de utilidad hacia afuera, que defina parte de mi actividad vital y de mi identidad.

Y tengo claro que lo que hago en la actualidad no me gusta. Por lo que el enfado y la tristeza apuntan a menudo hacia mí mismo y mis decisiones.

Las necesidades detrás de las emociones

Las emociones son una respuesta fisiológica a nuestras necesidades. Son un mecanismo que nos ayuda a movernos para dar respuesta a todo aquello que necesitamos en la vida y en cada momento.

Resulta muy sano y conveniente escuchar estas señales. Y mucho más aún hacernos la pregunta de cuál es la necesidad que se esconde detrás.

Continuando con la clasificación de Rosenberg y a partir de las emociones que he citado antes, identifico tres grandes necesidades:

  • La de creatividad en mi vida, hacer algo en lo que pueda aportar, crear, así como hacerme dueño de ella.
  • La de autonomía, en función a ciertos mecanismos que observo en mí como la provocación o la confrontación con las reglas y la autoridad.
  • La de reconocimiento, evidente cuando miro mis debilidades y las rachas de falta de confianza en mí mismo.

Cuando era pequeño quería ser…

Para terminar con esta biografía vocacional y dar una aportación propia a ésta búsqueda, voy a añadir un pequeño ejercicio que complementa todos los anteriores análisis.

¿Te acuerdas, en tu tierna infancia, lo que les contabas a los adultos que querías hacer de mayor? Seguro que puedes preguntarle a alguien si puede ofrecerte ese recuerdo, en caso negativo.

biografía vocacional proyección infantil

When I Grow Up, I wanna be…, por Mahmoud Eghtedari

Bien, pues si tomamos esa (o esas) profesión que repetíamos a menudo que sería la nuestra llegados a la edad adulta, podemos analizar todo un mundo simbólico que nos aporta mucha información.

Y una información valiosa, pues nos habla desde el nivel de conexión vital que pocos adultos guardan, de nuestro carácter y principios, de lo que tenemos para aportar en la vida y tal vez de algunos de los trabajos personales de evolución que debemos afrontar.

El juego consiste en descifrar esa simbología. Por ejemplo, yo quería ser mago ilusionista, arqueólogo-paleontólogo, bombero… De todo ello, algunas de las características que extraigo y que me gustaría poder ofrecer son: la sorpresa y el disfrute de ver cosas que parecen mágicas (aunque tienen una buena explicación), la búsqueda y comprensión del pasado, de la vida y la humanidad o la ayuda y la protección ante los problemas de otras personas.

Seguro que podría encontrar algunas cosas más. Y tal vez tú veas otras, pero es importante que sea la propia persona la que indague, ya que es su propia subjetividad y simbología la que aporta lo que realmente hay detrás.

También puede venir bien hacer listas de características para cada profesión y comprender por qué de niños la elegimos. Ya que hay que contar con los conocimientos limitados que teníamos cuando éramos pequeños o que tal vez las elegimos porque alguien cercano a nosotros se dedicaba a ello. En este caso, sería necesario preguntarnos además sobre las características de ésta persona.


Gracias por haber llegado hasta aquí, en esta apertura que sigue los principios de los que hablé en la entrada de la semana pasada sobre el bloqueo emocional.

Preparo otra más de indagación personal a raíz de unos test de kokología. Sólo tienes que visitar la siguiente entrada para saber de qué estoy hablando.

Hasta la semana que viene. Te acuerdas de que más o menos escribo todos los miércoles, ¿no? Si no quieres estar pendiente, puedes suscribirte rellenando el formulario de aquí al lado y recibir cada entrada nueva en tu bandeja de correo.

Un abrazo!

(Visitado 412 veces, 1 visitas hoy)

3 Respuestas

  1. Marimar dice:

    ¡Menuda entrada! Me ha impresionado. Quizá tu mayor vocación sea esta pues el articulo es estupendo, lleno de información, con gran dosis de exteriorización emocional y documentado en su justa medida.
    Me encanta la metáfora del pastel que veo muy apropiada y creo que te refleja a la perfección, por lo menos como me parece a mi
    Leeré el libro de David Cantone que he considerado interesante en cuanto a intentar descubrir la vocación pues, aunque creo que para mi ya es un poco tarde, me parece interesante su triada y aunque a mi me sera difícil encontrar mi vocación, que nunca he sabido, por lo menos comprenderé ciertas cosas. Comprendo lo que quieres decir de encontrar tu utilidad, pues es lo que siento yo en estos momentos , en los que desarrollo mil cosas sin saber a cual dedicarle mas tiempo o si es lo que deseo, y aunque no tengo tu edad pienso que todavía puedo hacer algo útil que me llene y me sirva para encontrarme.
    En cuanto a la creatividad, independencia y reconocimiento , yo veo que estas dentro de la consecución de las tres pues tu blog y tus dibujos son creativos , has demostrado tu independencia en tener tu vida y tus ideas propias y el reconocimiento esta en este articulo y en el anterior que reconoces tus debilidades , habilidades y fortalezas.
    Cuando yo era pequeña quería ser bailarina, escritora y enfermera, aunque también quería
    casarme y tener muchos hijos y estudiar a la vez muchas cosas para saber mucho. A saber si puedo interpretar yo esto…
    Esperando ansiosa tu próxima entrada te mando muchos besicos.

    • Hay parte de escribir y comunicar que está en mi vocación, pero me faltan cosas, o de lo contrario habría dejado muchas otras para dedicarle más tiempo aún al blog.

      En cuanto a la metáfora del pastel, representa principalmente mi recorrido cuando aún estaba en Zaragoza y en concreto en vuestra casa. Por lo que es fácil que me reconozcas en ella.

      Ánimo con tu búsqueda. Si encuentras algo más concreto probablemente focalices más tus energías y te sientas más completa con menos cosas. No estaría mal, no?

      Y bueno, las necesidades que he citado (creatividad, independencia y reconocimiento) tal vez tengan algo de respuesta, pero no la suficiente por el momento, o no seguiría sintiéndome así tan a menudo. Me quedan cosas por atender, lo tengo claro, pero estoy contento de haber dado con las necesidades.
      Besos!

  1. 14 Abril, 2015

    […] Sobre mí […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza galletas, bueno, cookies, para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de mipolítica de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies