Barcoestop: primera experiencia marítima

Primera entrada desde que estamos de viaje realmente, para dar noticias brevemente y contar un poco como ha sido eso del barcoestop y de hacer casi mil millas marítimas.

Primer tramo de barcoestop completado!

Mientras escucho una especie de misa evangélica a todo volumen en inglés, desde el ordenador de la regente de este pequeño ciber en Palmeira, isla de Sal, en Cabo Verde, escribo este primer trozo de texto, de momento en español, a la espera de tener un rato para traducir :(. Todavía no me he decidido de si traducir al francés todos los artículos en las dos lenguas, por el tiempo que requiere. Es posible que alterne entre los dos idiomas, ya veré… patience, mes amis!

Actualizado: l'entrée en français!

Así que, en el tiempo que me he dado para publicar esto, mientras los compañeros de barco han ido a bañarse a una especie de playa cercana (no sufras por mí, no es que me apetezca mucho el baño a las 5 de la tarde de un día más bien nublado), voy a tratar de resumir esta primera etapa.

El autoestop en la península

España no funciona tan bien como el resto de Europa. Según nuestra experiencia y la de otros autoestopistas que hemos conocido al sur o en las islas, poca gente se para, es difícil elegir el buen lugar y sueles tener que esperar más que en otros lugares del mundo. Claro que hay muchos factores, pero es una generalización bastante adecuada. Nada que ver con Tenerife, en donde hemos conseguido que nos llevasen más de veinte veces en tres semanas, siendo dos, con mochilones incluidos una buena parte de las veces.

 

Novatos autoestopistas atrapados

A photo posted by @miguelblazquezrovirosa on

Es por eso que considero que salimos de Zaragoza en un tiempo récord (apenas una hora). Un chico del barrio Oliver se lo pasó muy bien escuchando nuestra historia y llevándonos hasta la gasolinera de Plaza. Allí costo un poco más, unas siete horas de espera. Y lo peor fue Calatayud. Nunca hagas autoestop allí dentro. En todo caso, en la gasolinera que esta a la altura del pueblo, en la autopista. Nosotros no conseguimos salir en todo un día. Tuvimos que coger un autocar. Y finalmente, continuamos con el transporte público hasta Algeciras…

Barcoestop práctico

Si vienes aquí buscando consejos para esta forma de viajar, te recomiendo que leas el artículo de Lonely Planet o que adquieras el fantástico manual editado por la Editorial Viajera.

Yo sólo voy a contar nuestra experiencia, más limitadita y contextualizada. Tras patear puertos, preguntar en clubes náuticos, marinas y a gente que nos encontrábamos en nuestras condiciones aprendimos bastante. El manual nos lo dejó, después de estar ya un poco rodados, Adrián, un simpático coachsurfer de Tenerife.

 

Camino al mar

A photo posted by @miguelblazquezrovirosa on

El caso es que estuvimos a punto de tomar ya un barco en Gibraltar para llegar a Gran Canaria, pero el clima inestable y con vientos en contra iban a retrasar esta salida y decidimos de nuevo saltarnos nuestra filosofía de viaje lento para no perder la oportunidad de encontrar barcos en Canarias. Pensábamos que ya íbamos tarde para dar con todos esos veleros que cada final de año siguen los vientos alíseos para cruzar el Atlántico. Tuvimos miedo. Y llevábamos tres días a remojo y con frío en la Linea de la Concepción, un lugar poco preparado para unas lluvias (y se inundaba por todos lados), que duraban ya una semana sin cesar. No hay excusas que valgan. Y más ahora, sabiendo que no había tanta prisa. Pero cogimos un avión que nos dejo en Tenerife el siete de diciembre.

Un mes después, estamos en Cabo Verde. Hemos pasado ocho días en alta mar, en un catamarán con solera. Con Jean, un capitán francés a su altura. Un viejo lobo de mar.. y de mundo. Toda una historia de viajes y de buscavidas concentrada en un hombre, con estas y otras características (me copio un poco del escritor Aramburu). Cada cual que se lo imagine como quiera.

Un placer de viaje, unas vacaciones en toda regla, una experiencia totalmente distinta a cualquier cosa anterior. El barco pasa a ser mi medio de transporte favorito, junto a la bici. No se pueden comparar, claro. Tal vez en otro lugar pueda explayarme mas en dar explicaciones sobre ello. Si algún día me lanzo a transcribir el diario de viaje que llevo, podrás entenderlo mejor. De momento, qué pereza!

 

Nuestro cartel portátil busca-barco. Marina de san miguel, Tenerife

A photo posted by @miguelblazquezrovirosa on

A lo que iba, nosotros haciendo barcoestop. Perder vergüenzas, preguntar, preguntar y preguntar. Dar con la forma menos invasiva o que mejor va con nuestra personalidad tímida: carteles en los paneles de anuncios (esto es lo que dio resultado, en este caso), perfiles en páginas de internet creadas para ello, cartones con dibujos y letras adornadas que colocábamos al lado nuestro mientras esperábamos a la puerta de los pantalanes, conversaciones espontáneas con otros buscadores y simpáticos capitanes que nos saludaban…

En realidad, el barco que estuvo a punto de sacarnos de Gibraltar lo encontramos al segundo día de buscar. Y el de Jean apareció cuando ya habíamos decidido parar dos días en este trabajo que es la búsqueda activa constante. Y cuando habíamos dado también con un grupo de franceses que había aceptado cambiarnos de isla…

El barcoestop continúa

Han pasado ya veinte días desde que escribí las líneas anteriores. Hemos cambiado de isla. Ahora estamos en São Vicente, en la ciudad de Mindelo. Seguimos la búsqueda en el lugar más recomendable de todo el archipiélago. Todo se diluye en un una cadencia de encuentros, una visita a la isla más verde de al lado, Santo Antão y en una dinámica en la que tengo la sensación de haber perdido un poco el objetivo. Aunque se acerca mucho a lo que serían unas estupendas vacaciones.

 

Zona de acampada en Palmeira, isla de Sal

A photo posted by @miguelblazquezrovirosa on

Si más arriba decía que nuestra forma de buscar es relajada y evita el intrusismo, hemos logrado nuevas cotas. Vamos en grupo con Pol, nuestro colega tripulante del último viaje y con otra pareja de franceses que buscan como nosotros. Entramos en la marina como las olas. Nos asomamos, nos vamos, volvemos a asomar, volvemos a irnos. Y en cada vaivén dejamos un poco de arena y nos llevamos otra. Hacemos contactos y pasamos ratos muy agradables. Los encuentros están siendo el gran tesoro de este viaje. Desde Canarias hasta Cabo Verde, la lista de gente que hemos conocido y con la que hemos compartido momentos muy agradables comienza a hacerse demasiado larga para incluirla aquí. Así que mando un saludo multitudinario a todos ellos. Si me leéis, ya sabéis que me refiero a vosotros, sí. Gracias por todos esos momentos!

Algunas sombras

Sin pretender apagar el tono positivo de nuestra experiencia, quiero añadir otra cara de esta realidad que hasta el momento no me he encontrado en ninguna de las guías, blogs ni comentarios de otras personas que hacían barcoestop.

Y es que como tantos otros fantásticos planes alternativos, es un “deporte de ricos”. Bueno, o de occidentales blanquitos. Porque un europeo puede permitirse fácilmente intentar buscar un barco. Tendrá más o menos suerte, recibirá alguna negativa, tal vez. Pero esa negativa no será automática debido a su color de piel o a su origen. Sí, el racismo, el miedo al extranjero y las barreras a las que se enfrenta una persona africana, por ejemplo, son bien palpables.

Junto a nosotros, Mighty, un nigeriano de treina años, busca barco para atravesar. Tiene experiencia navegando, habla inglés, tiene los papeles en regla y está muy motivado. Lleva más de un año en esta isla, esperando a que algún capitán acepte subirlo a su barco. O a que la marina le permita pasearse por los pantalanes sin ponerle problemas.

Triste golpe de realidad que nos recuerda que nosotros lo tenemos muy fácil por haber nacido en el “buen lugar”. Y que el mundo sigue lleno de injusticias. He aquí mi gritito de denuncia.


Hoy ha cambiado el viento. Algunos compañeros del grupo de buscadores de barcoestop salen esta semana. Buen viaje, Pol, buen viaje, Nikita. Hasta otra Alba, Gildas, Justine… Nosotros seguimos esperando al barco que pronto nos llevará del otro lado.

Gracias a ti por leer. Por seguir aquí al lado. Un abrazo

(Visitado 160 veces, 1 visitas hoy)

10 Respuestas

  1. Marimar dice:

    Gracias, gracias y más gracias por hacernos partícipes de vuestra aventura. Como todo en esta vida la práctica y la experiencia es la que nos hace ver la realidad de las cosas y estas nos demuestran que unas veces se superan las expectativas y otras no llegan como esperábamos, o eso creemos. pero el computo siempre es una media entre unas y otras llegando a la conclusión de que siempre es satisfactorio porque ampliamos nuestras vivencias y eso nos enriquece sobre todo con sabor humano, ese que nos habla, nos cuenta, nos comparte, nos anima, nos recrea… y así un sinfín de nutrición espiritual que en definitiva es lo que nos agranda.
    ¡Animo, que la vida os espera!
    Un montón de abrazos.

    • Pues sí, las expectativas sólo sirven para… nada!
      El caso es que no paran de llegar estímulos y situaciones en las que tenemos que posicionarnos. Constantemente. Por mi parte, procuro encontrar mi espacio y dar la respuesta que prefiero. No siempre es fácil y requiere mucha más escucha de lo que esperaba.
      Y dejar de pensar y darle vueltas a cada situación. Esa es mi otra piedra, a parte de escucharme, para lograr fluir con lo que viene y poder disfrutar de cada detalle que nos toca en este camino.
      Un abrazo grande!

  2. marcelo dice:

    Enriquecedor este camino que estáis recorriendo hasta para lo que os leemos desde ya tan lejos.
    Cada paso cuenta.
    un abrazo para los dos!

    • Gracias 🙂
      Menos mal que cada paso cuenta, porque a veces hay algunos que cuesta horrores darlos.
      En fin, vengo de hablar con un capitán que supone una posibilidad para cruzar hasta Martinica, pero no ha sido un flechazo y para meternos en un barco con alguien durante tres semanas, nos estamos fiando mucho de nuestro instinto. Parece que se nos da bien. Pero hay que encontrar el límite entre la tolerancia y nuestras necesidades (de seguridad, emocionales…).

      En fin, la aventura continua.
      Abrazo!

  3. Itziar dice:

    Ey Miguel!
    ¿Qué tal va vuestra aventura?, qué bien poder leer experiencias vuestras a lo largo del mundo… todo un regalo.
    Sé que vuestro propósito no es quedaros en un sitio fijo, sino vivir otro tipo de experiencias en plan nómada, aún así, he visto este enlace en el que se ofrece trabajo y lugar para vivir en una ciudad canadiense (enormemente preciosa para mi gusto) y he pensado en compartirlo con vosotros y con quien sea que le pueda llegar y aportar: http://www.misteriomundial.com/terror/ciudad-canadiense-ofrece-empleo-y-casa-gratuita-para-cualquiera-que-se-quiera-mudar-para-alla/
    Si mal no recuerdo vosotros teníais pensado atravesar Canadá, y teniendo en cuenta lo mucho que me atraen esos paisajes tan maravillosos que hay por esa zona, espero con ganas leer vuestra experiencia en primera persona 🙂
    Os mando un abrazo fuerte… y mis mejores deseos.

    • Hola Itziar!
      Pues sí, la idea es el nomadismo. Eso no quita para visitar cada zona que nos guste y quedarnos al menos un mes para conocer un poco el lugar. Menos, para nosotros, es ir de paso. Lo digo ahora que llevamos dos meses en Cabo Verde. Y todavía no conocemos ni la mitad de la realidad, ni siquiera vamos sueltos hablando con la gente…

      Pero en fin, gracias por el enlace. Tienta bastante, aunque no es la idea que tenía la de quedarme tanto tiempo en Canadá. De momento, tenemos que llegar!
      Puede que el plan tenga una ligera inversión y comencemos por el sur. Todo está por ver. Lo de hacer barcoestop y negarse a tomar un avión implica una cierta dependencia de otras personas. Y eso modifica constantemente nuestras decisiones.

      Un abrazo!

  4. Goldin dice:

    Es increíble poder ver este hermoso deporte que la verdad me ha robado el aliento, cada día busco información sobre el barcoestop!!

    Gracias por compartir

    • Si te sientes así sólo por leer sobre ello, es probable que haya algo esperándote un poco más lejos. Tengo otro artículo más completo a medio escribir. Espero pubicaro un día de estos.
      Fue un pacer compartir!
      Un saludo.

  1. 9 Febrero, 2017

    […] (Entrada en español por aquí…) […]

  2. 6 Abril, 2017

    […] a este lado del océano. Todavía nos quedan muchas cosas por vivir. Dejamos pronto atrás esta primera etapa del barcoestop (que creemos que no será la última; nos ha entrado el gusanillo de aprender un poco más y tener […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza galletas, bueno, cookies, para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de mipolítica de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies