El mundo no es gris

Un borrador viejo, sobre cromatología mundana, que decido sacar a la luz durante el viaje, tras meses de haber sido comenzado.

Así que el tema elegido va a ser… vete tú a saber. Algo que decir del viaje? Del blog? De proyectos creativos futuros? Nada, por el momento, no voy a forzar. Dejo que vengan las palabras las ideas, los élan. Todavía no sé qué significa exactamente esa palabra, pero la oigo mucho últimamente. Eso quiere decir que ha llegado el momento de aprenderla. Es curioso cómo nos hacemos a veces conscientes de cosas antes de que nos pasen realmente a nosotros.

Es decir, por ejemplo, cuando estamos pensando en comprarnos un coche, estamos más atentos a todos los que pasan por la calle. Y si hay algún modelo que nos interesa, no paramos de verlo por todos lados, cuando antes no éramos conscientes de ello.

Lo mismo les pasa a las mujeres embarazadas o a quienes se plantean tener hijos. Ven bebés y a otras embarazadas en las que antes no se fijaban.

Pero no es ese el caso al que me refiero, si no cuando ocurre al contrario. De repente, y sin motivo aparente, empiezas a percibir algo por todos lados. Un objeto, una palabra, una canción, una persona en medio del bullicio de la ciudad, el número 23… Algo que se repite en tu día a día y en lo que acabas centrando tu atención por esa curiosa repetición, sin que previamente seas consciente de algo con lo que compararlo.

Es un fenómeno curioso que podemos interpretar de mil maneras.

Se puede pensar que el azar permite repeticiones fortuitas, que estadísticamente es posible lanzar varios 6 seguidos con un dado. Y también es posible imaginar que hay fuerzas y funcionamientos de la realidad que no podemos explicar o entender todavía. Y que esas fuerzas nos ponen delante de nuestros sentidos algo que está destinado a modificar nuestra percepción o conciencia.

Vuelvo al caso de la palabra en francés, élan. La escucho en muchas conversaciones últimamente, cuando antes pasaba desapercibida. Hablo y me rodeo del mismo tipo de personas desde hace tres años, por lo que no creo que la hayan empezado a usar ahora. No es ningún neologismo ni concepto de moda. Es como si, simplemente, yo estuviera preparado para entender su significado. Como si esa palabra pudiera explicarme algo en relación con mi presente. O como si fuera una clave para una etapa de mi evolución personal.

Todo esto, por supuesto, son posibles interpretaciones mías de un evento que pudiera ser meramente estadístico. Pero quién no se divierte haciendo suposiciones sobre el mundo que nos rodea, tan complejo y sorprendente. Un mundo que ciertas personas se empeñan en ver gris y monótono, perfectamente explicado por la ciencia. Sin darse cuenta de que la ciencia misma evoluciona y toma en consideración constantemente nuevos paradigmas que en otras épocas parecían quimeras e idas de olla de algún iluminado.

No contentos con ello, como es natural de quien lo ve todo gris, se empeñan en convencernos a los demás de esa decoloración.

Menos mal que nuestros sentidos, una vez que han visto el color, no pueden dejar de verlo. Y así podemos seguir hablando de él a las personas que han sido convencidas de creer en el gris, aunque por el rabillo del ojo vean los rojos, amarillos y violetas, y no se atrevan a aceptarlos.

En este élan vital que escapa del vacío gris de lo que no es. Todavía no has buscado la palabra en ningún traductor? Qué tipo de lectura crítica y/o reflexiva es esa?

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11 Respuestas

  1. Marcos dice:

    Me encanta que te metas en estos jardines filosófico-místicos. Hasta donde sé el élan sería la “fuerza vital” que hace que los individuos progresen y se desarrollen. Yo lo relaciono con el concepto de “sintropía”, la tendencia universal de todos los sistemas (vivos o inertes) a adoptar formas más complejas, evolucionadas y perfeccionadas, fuerza contrarrestada por la entropía, la tendencia al caos y desintegración. La sintropía hace evolucionar la vida desde una simple bacteria hasta un ser pensante, la sintropía levanta civilizaciones, crea maravillas tecnológicas y artísticas, hace progresos en los derechos humanos… la entropía en cambio nos recuerda la mortalidad de nuestros cuerpos, de nuestras ideas y obras, ella hace convertirse en polvo los monumentos, relega al olvido a héroes y dioses, extingue implacable nuestras vidas de forma imparcial e implacable. Así es el universo, bello y terrible al mismo tiempo.

  2. Marimar dice:

    Las cosas que pasan desapercibidas a nuestro lado y de repente salen a la luz , han formado siempre parte de nuestro destino mostrándose a nuestra conciencia en el momento que tenían predestinado que las utilizásemos, necesitásemos o quizá tengan que servirnos de utensilio practico en decisiones o nuevas trayectorias. No se si me he explicado bien, pero mi idea siempre se basa en la predestinación aunque pueda haber algo de libre albedrío en nuestras acciones. Yo estoy convencida de esos flashes que de repente te hacen ver lo que nunca has visto, que te enredan en la creencia de casualidades y causalidades.
    En cuanto al gris tengo dos opiniones. Una basada en la gran gama cromática de la vida y de las experiencias que día a día debemos buscar para no caer en la rutina, recurriendo a la sencillez y la luz. La segunda se refiere a todas esas personas que se empeñan en ver todo de color negro sin luz ni optimismo, en este caso el gris es un primer paso hacia la esperanza.
    Un abrazo

    • Con respecto a esos flashes o ideas que dices predestinadas, me gusta también verlas como las sugiere Terry Pratchett, quantos de energía con vida propia que se cuelan en la realidad desde la nada para golpear en la cabeza a la persona que se cruce en su camino. Sin aleatoriedad, con una intención bien firme de “lo que no es” para ser. Todo un filósofo cuántico, este Pratchett.

      Y veo lo que dices del gris como paso intermedio, saliendo de la sombra. Sólo que yo lo veo como que somos sombra y luz simultáneamente. Y vivir el gris es no vivir lo que de verdad somos. Esos extremos, la emoción, los momentos de tristeza, por ejemplo, con la misma y necesaria intensidad que los de alegría.
      Supongo que para alguien que sólo vive en el oscuro, el gris supondrá un alivio del sufrimiento, claro, pero corre el riesgo de quedarse ahí y perderse la otra mitad de su vida. Porque es tan fácil dormirse en el gris…
      Prefiero la auto-disidencia y la exploración critica, el auto jaque-mate… bueno, ya sabes lo que pienso.
      Un abrazo!

  3. Sandra dice:

    Que reflexiones tan interesantes y que gustico leerlas, GRACIAS. El universo nos muestra la vida mientras yo a veces me observo que los mismos ojos filtran de una u otra manera cada paso, depende de las gafas de mi mirar puedo observar o no los colores y sus matices con un ritmo de prisa, calma y percepción y conciencia diferente del lugar que nos rodea y del que somos parte. Un abrazo enorme.

  4. Marimar dice:

    Indudablemente el gris sólo debe ser un estado de”salida” no de”quedada”. La luz y los colores son los que deben definir la esperanza y el progreso de nuestra vida. Besicos.

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